lunes, 30 de septiembre de 2013

Inaudito Inédito LADO A




VIENTO DE PIE PLANO, impuntual expectativa, imprecisa oportuna, anatomía del deseo en tacón altanero y silencioso, raspando alfombras, agua de papel, farol de nochero, la lluvia distante en un tejado prestado, en otra ciudad, perdido yo entre los pliegues de la memoria, buceando dunas y muslos, segundos regados al tiento, fragmentos de ocio más dulce más abajo más quieto: ya va cayendo, señores, ya va siendo otra, distinta, lo sé, todas las puertas que te oyeron entrar, y nunca termina de caer, hay tres escalones en su partida, Penélope de ascensor fui yo, buenas noches, muchas gracias, conversa la vida con un gorrión notario, vuelve nido de pelotas la reja, los niños revuelven charcos de aceite de motor y luna, y el candado sueña, y al fondo una luz débil y música, es una radio, me olvida, me llama: creceremos más allá de este dolor, seguramente más allá del mar, espiando cerrojos de estaciones, seremos mejores, más decentes, aquí viene, ya arrastra su valija de pretextos, sus razones con un solo asiento, se prolonga lejos ya de mis manos, va detrás el poema, transpira y no la alcanza, se borra, canta y se va, un pajarito bipolar, ríe, ¡déjenme decir que ríe!, mi orilla de un metro sesenta, mi 103 de cada lunes, mi explicación más dulce de la luz: tantea el barro sin darle mucho crédito, apunta el pasaporte, pasa de ilegal, va cayendo, tiembla, silueta aprendiz de certeza, tibia bocanada del reloj, años que son trenes, equipajes, arena, pupilas despiertas, un poco más de otra cosa y demora, pero cae, no os preocupéis, ¡adiós!, ¡adiós!, marciana insomne, fugaz confidente en mi saliva: cómo decir que todo ha sido apenas un poco de mala suerte, tanta colisión, tanta coincidencia, por lo breve supimos dar la piel a un sueño, nos bastó para algunas noches de borrachera, música y amigos, estrellas de las que nunca oíste hablar, paisajes militarizados, tropel del descubrimiento, cómo decir que fue mucho o tanto o nada, pequeña trapecista, te vas levitando en la corriente, ¡adiós!, mi ir perpetuo, mi botón submarino, mi viaje, mi crimen, mi motivo, mi espera, cae, se anuncia en las fotos, ahí va, ¡atenta la página en blanco!: tú, mi único testigo, copiloto con ataques de pánico, giro en resumen de tormentas, desvelo de mi tacto, parte meteorológico de tus miedos, vida que nos traspasa en crudo, carne rotativa sin permiso, no hay vuelta, ¡adiós!, vida, siempre vida, haciéndonos barro, alquimia, nada, vida compartida, vida que ya fue, haciéndonos bellos, viejos y libres, pero nunca más sabios de lo que seremos en este instante: te pido, que nunca deje de doler.  

No hay comentarios:

Publicar un comentario